Impaktemos

Un censo para transformar la respuesta humanitaria en acompañamiento sostenido

Ciudad Piar: conocer las necesidades para acompañar la reconstrucción

A casi un mes del evento sísmico en Venezuela, en Impaktemos continuamos trabajando para entender no solo la magnitud de los daños, sino también las necesidades reales de las familias que siguen enfrentando sus consecuencias.

El viernes 24 de julio realizamos el Censo Ciudad Piar, una evaluación de daños y análisis de necesidades aplicada a una muestra de 217 individuos y grupos familiares. Esta información no representa la totalidad de la población afectada, pero nos permite contar con una primera fotografía de la situación y, sobre todo, tomar decisiones basadas en evidencia para orientar nuestros recursos y nuestra respuesta.

Una emergencia habitacional que continúa

Los resultados muestran una situación habitacional crítica, ya que de las personas y familias censadas, 100 reportaron que sus viviendas se encuentran en condiciones no habitables, lo que representa aproximadamente el 46% de la muestra. De ellas, 57 viviendas presentan daños estructurales graves con riesgo de derrumbe y 43 registran pérdida total o destrucción completa. A la fecha del 30 de julio tenemos conocimiento de 16 viviendas en el área que todavía no han sido inspeccionadas y etiquetadas.

Comer, hidratarse y recuperar lo esencial

El desplazamiento y la interrupción de servicios básicos también han profundizado la vulnerabilidad alimentaria. Aproximadamente 60 personas de la muestra han estado consumiendo dos o menos comidas al día durante los últimos tres días, evidenciando una situación de inseguridad alimentaria que requiere atención inmediata.

 

Al preguntar a la comunidad cuáles son sus principales necesidades, las respuestas fueron claras:

  • Agua potable e hidratación: 159 menciones.
  • Alimentación y raciones: 128 menciones.
  • Ropa y calzado: 118 menciones.

Estos datos nos permiten entender que la respuesta no puede limitarse a una entrega puntual. Las necesidades continúan evolucionando y requieren una planificación que permita responder de manera organizada, eficiente y sostenida.

La salud también necesita acompañamiento

49 personas requieren atención médica o insumos de salud de manera urgente, entre ellas se encuentran 32 personas con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y asma que han perdido el acceso regular a sus tratamientos, además de 8 personas que presentan heridas directamente relacionadas con el evento sísmico.

Pero la salud no termina en lo físico, el impacto emocional de la emergencia también es evidente. Los Primeros Auxilios Psicológicos y la contención emocional registraron 81 menciones, convirtiéndose en una de las necesidades más importantes identificadas durante el censo. La población afectada incluye además niños, adolescentes y adultos mayores que requieren especial atención, protección y acompañamiento durante esta etapa.

De los datos a la acción: DOTA Y ACOMPAÑA

Este diagnóstico representa un paso fundamental para nuestra siguiente etapa de respuesta. En Impaktemos entendemos que ayudar no es solamente entregar insumos: es conocer las necesidades, organizar los recursos y acompañar a las comunidades durante el tiempo que sea necesario.

Por eso, mientras levantamos y analizamos esta información en territorio, en simultáneo estamos realizando un inventario riguroso de todos los insumos disponibles en nuestro Centro de Distribución Estratégica en Caracas.

Estamos contabilizando, clasificando y organizando los recursos existentes para poder cruzar dos informaciones fundamentales: qué necesitan las comunidades y con qué contamos para responder a esas necesidades.

Este proceso nos permitirá planificar de manera estratégica la siguiente fase de nuestra respuesta: DOTA Y ACOMPAÑA, un modelo de ate

nción que busca pasar de la respuesta inmediata a un acompañamiento sostenido, flexible y adaptado a las condiciones reales de cada comunidad.

La información recogida en Ciudad Piar será, así, una herramienta para priorizar alimentos, agua, insumos de salud, apoyo psicosocial y otros recursos esenciales, mientras continuamos articulando las evaluaciones técnicas necesarias para reducir riesgos y proteger a las familias.

Responder hoy, acompañar mañana

Sabemos que nuestra respuesta debe evolucionar conforme las necesidades del momento: censar, escuchar, inventariar, organizar y acompañar. Cada uno de estos pasos nos permite construir una respuesta humanitaria más precisa y responsable.

Desde Impaktemos continuamos trabajando de la mano de voluntarios, aliados y donantes, para que cada recurso llegue donde realmente hace falta y para que las comunidades afectadas no estén solas en el camino que comienza después de la emergencia.

DOTA Y ACOMPAÑA: porque responder también significa quedarse.